viernes, 27 de mayo de 2011

-PRESENTACION-

Bueno primero nos presentamos somos David y Edu dos alumnos de 4º de la E.S.O y que estamos haciendo un blog sobre una teoría ética que es el Hedonismo.

La razón por la que escogimos esta teoría ética es porque nos resulto algo diferente de las demás y también un poca menos aburrida y mas interesante.

-HEDONISMO-

-Ideas principales-

El hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida. Es la doctrina que considera el placer como el fin de la vida, por lo que se deduce que los seres humanos deberíamos dedicarnos exclusivamente a vivir en su eterna búsqueda.
Su origen se sitúa en la palabra griega hedoné, que se traduce por “placer”. Para algunos autores, el placer significaba algunas de las sensaciones de alguno se los sentidos. En esa época, era muy frecuente que el placer se entendiera sólo por el placer corporal, sin necesidad de indicarlo expresamente. En la época de los sofistas era frecuente pensar que el placer se conseguía por la armonía o la buena disposición de los distintos elementos del cuerpo. Se sentía placer cuando se estaba “lleno”, en el sentido corporal, cuando se estaba “bien provisto”; lo contrario, originaba un “vacío”, que originaba el deseo, que al cumplirse, conseguía el placer.
En muchos casos se ha creído que el placer es el mayor bien, o se ha identificado “placer” con “bien”. El bien en cuestión ha sido en muchos casos un “bienestar”, en el sentido literal de este término. Ha habido muchas discusiones sobre el significado, propuestos y formas del hedonismo.
Sin embargo, como ha habido muchas maneras de entender el “placer” ha habido muchas formas de hedonismo. El hedonismo más radical sostiene que todos los placeres deben ser satisfechos sin que se les ponga ninguna restricción, mientras que el hedonismo moderado afirma que la actividad de placeres debe ser moderada, para que así aumente el placer. Puesto que gran parte de las disputas sobre el significado de “placer” y sobre la justificación de buscarlo han tenido lugar en el terreno “moral”, se ha considerado que el hedonismo es una tendencia en filosofía moral, en la ética.

-CONCLUSIONES-

espués de analizar el documento sobre el hedonismo hemos llegado a las siguientes conclusiones :
1-Todos los seres humanos hemos nacido con la posibilidad de experimentar placer.
2-El placer no es bueno, ni malo, simple mente existe.
3-Lo bueno o lo malo del placer reside en como se busca y hasta donde llega.
4-Todos los extremos son inconvenientes, el exceso de placer se convierte en vicio.
5-El placer no es sola mente la gratificación sensual o sexual como piensan la mayoría de las personas.
6-Hay placeres tan simples y deliciosos como comerse un pedazo de torta, o mirar la ultima alineación planetaria.
7-Existen placeres que ala postre traen infelicidad, insatisfacción o contra tiempos, por ejemplo la popularidad o la fama.
8-El mayor placer para el genero humano debe girar entorno del servicio de los demás.
9-Si aprendemos a distinguir verdadera mente lo que es placer, podremos vivir muchos momentos de felicidad.

-PRINCIPALES HEDONISTAS-

Epicuro de Samos
(Samos, 341 a. C. - Atenas, 270 a. C.)

De padres pobres (Neocles, su padre, era maestro de escuela y Queréstrates, su madre, adivina), nació y se educó en Samos, A los catorce años, se trasladó a la isla de Teos, donde estudió con Nausífanes, discípulo de Demócrito. En el año 323 se trasladó a Atenas para cumplir el servicio militar. Cumplido éste, tras diez años dedicados al estudio de la filosofía. En el año 306 a. C., a los 35 años, regresó a Atenas, donde fundó su escuela, denominada Jardín. Fue maestro de la misma hasta su fallecimiento en el año 270, a la edad de 72 años.
Obras  

A su muerte, dejó más de 300 manuscritos, incluyendo 37 tratados sobre física y numerosas obras sobre el amor, la justicia, los dioses y otros temas. De todo ello, sólo se han conservado tres cartas y cuarenta máximas. Las cartas son las siguientes:
Carta a Heródoto: trata sobre gnoseología y física.
Carta a Pitocles: se refiere a la cosmología, la astronomía y la meteorología.
Carta a Meneceo: aborda la ética.
Las máximas son de contenido fundamentalmente ético y gnoseológico.

Filosofia de Epicuro:
La filosofía de Epicuro consta de tres partes: la Gnoseología o Canónica, que se ocupa de los criterios por los cuales llegamos a distinguir lo verdadero de lo falso; la Física, que estudia la naturaleza; y la Ética, que supone la culminación del sistema y a la que se subordinan las dos primeras partes.

ETICA:
La ética, es la culminación del sistema filosófico de Epicuro: la filosofía tiene como objetivo llevar a quien la estudia y practica a la felicidad, basada en la autonomía o autarquía y la tranquilidad del ánimo o ataraxia.

Puesto que la felicidad es el objetivo de todo ser humano, la filosofía interesa cualquier persona, independientemente de sus características (edad, condición social, etc.).

La ética de Epicuro se basa en dos polos opuestos: el miedo, que debe ser evitado, y el placer, que se persigue por considerarse bueno y valioso.

Epicuro valoraba como placer fundamental la tranquilidad del alma y la ausencia de dolor.

Una vida en privacía, rodeada de amistades y de placeres moderados con el mínimo de dolores posibles y tranquilidad en el alma, brinda la felicidad.



Emos puesto este video porque esta acompañado de esto con respecto a él:

"La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo."
Epicuro de Samos (341 AC-270 AC) Filósofo griego.





Aristipo de Cirene


(435 a. C. - 350 a. C.)
 


Nació en Cirene en 435 a. C. Atraído por la fama de Sócrates, fue a encontrarle y se hizo su discípulo. Muerto el maestro, se volvió a su patria, donde en los últimos años de su vida enseñó filosofía para subvenir a su sustento. Fue el fundador de la escuela cirenaica, propugnadora del Hedonismo.
Obras

Según Diógenes Laercio, escribió multitud de obras, muchas de carácter frívolo y ajenas al campo de la filosofía. Ninguna de ellas subsiste. Se conservan cuatro Cartas bajo su nombre, evidentemente apócrifas.
Filosofia de Aristipo  

La felicidad para Aristipo consiste en el placer; a mayor placer, mayor felicidad; y, como el placer más intenso es el sensible, éste es el que hay que perseguir. 

Dentro del placer sensible sólo interesa el placer presente (parón páthos), sin que tengamos que preocuparnos por el futuro, ya que éste es incierto. La frónesis, la prudencia, es la que guía en la búsqueda del placer, para saber elegir el más adecuado; pero el hombre no debe ser dominado por el placer, sino dominarlo 

-ACTUALIDAD DEL HEDONISMO-

Dentro de la filosofía contemporánea se destaca la figura de Michel Onfray como abierto proponente del hedonismo. Él manifiesta en una entrevista que "Se cree que el hedonista es aquel que hace el elogio de la propiedad, de la riqueza, del tener, que es un consumidor. Eso es un hedonismo vulgar que propicia la sociedad. Yo propongo un hedonismo filosófico que es en gran medida lo contrario, del ser en vez del tener, que no pasa por el dinero, pero sí por una modificación del comportamiento. Lograr una presencia real en el mundo, y disfrutar jubilosamente de la existencia: oler mejor, gustar, escuchar mejor, no estar enojado con el cuerpo y considerar las pasiones y pulsiones como amigos y no como adversarios."
Otra figura destacable en defensa de este plantamiento hedonista es la escritora Valérie Tasso. Su libro Antimanual de sexo intenta abordar desde esta perspectiva el fenómeno de la sexualidad humana con declaraciones como la siguiente: "El hedonismo es una actitud ante la vida. 

Es una filosofía vital que prima al instante sobre el devenir, que reivindica la valentía sobre el miedo, que respeta la materialidad y cuestiona el espíritu, que gestiona lo que sucede sin despreciarse por lo que nunca sucedió, que aprecia la lógica de la vida y cuestiona la lógica de la muerte, que sabe que lo suficiente es suficiente, que busca el placer donde está, no donde se busca, que hace de su cuerpo su aliado y no su prisión, que desea sin que lo esclavice su deseo, que emplea su tiempo más que su dinero. El hedonista ejerce el difícil arte de establecer la paz consigo mismo.